La crisis se hace notar también en el turismo

Conocidos los datos del sector turístico del tercer trimestre, las primeras conclusiones son pesimistas: se espera una caída de los ingresos procedentes del turismo que rondará el 3’6% con respecto a 2007, con lo que la aportación del sector al PIB podría ser negativa por primera vez desde 2002. Como resultado de la desaceleración, se prevén recortes de beneficios y destrucción de empleo.

Los principales motivos del descalabro que se adivina son la caída de la demanda interna y de la británica, dos de los motores de desarrollo turístico en los últimos años. Los expertos vaticinan que podríamos dejar atrás la crisis a finales de 2009, aunque personalmente creo que las economías domésticas tardarán más de un año en recuperar la estabilidad necesaria para dedicar a sus vacaciones presupuestos como los que se manejaban en los últimos años.