Qué ver en Guimarães en dos días

Guimarães es una ciudad situada en la Región Norte de Portugal; su casco histórico está reconocido como Patrimonio de la Humanidad por ser un «ejemplo excepcional de transformación de una población medieval en ciudad moderna» (UNESCO). En el centro de la ciudad se conserva un número sorprendente de edificios civiles y religiosos construidos entre los siglos XV y XIX que permiten apreciar la evolución de la arquitectura portuguesa en esos siglos. El centro de la ciudad se desarrolló a los pies de sus monumentos más singulares, el Palacio de los Duques de Braganza y el Castillo, por lo que los puntos de interés de la ciudad pueden recorrerse perfectamente a pie.

Esta es una selección de lo que no puedes perderte en un viaje de dos días a Guimarães.

Palacio de los Duques de Braganza y Castillo de Guimarães

El Palacio de los Duques de Braganza es un edificio singular con una historia sorprendente. Fue construido en el siglo XV por el primer Duque de Braganza con motivo de sus segundas nupcias. Abandonado en siglos posteriores, fue objeto de una ambiciosa y polémica restauración durante la dictadura de Salazar, pasando a ser residencia oficial de la jefatura de estado en el norte de Portugal. En la actualidad cuenta con un museo en el que el edificio es protagonista; la pieza más singular es posiblemente el techo del salón de banquetes, en forma de barco invertido.

El Castillo de Guimarães se construyó en el siglo X, cuando la población se denominaba Vimaranes. Fue ampliado y reforzado en el siglo XIII, al consolidarse Portugal como un reino independiente. Catalogado como Monumento Nacional, fue elegido en una votación popular como una de las Siete Maravillas de Portugal.

Ambos monumentos abren sus puertas de lunes a domingo en horario de 10:00 a 18:00. El precio de la entrada para visitar el Palacio es de 5€. La entrada para visitar el Castillo tiene un precio de 2€. Se puede adquirir una entrada conjunta para visitar ambos monumentos por 6€.

Subir en teleférico al Santuario de la Penha

El Santuario de la Penha se encuentra situado en el monte del mismo nombre, que es el punto más elevado de Guimarães (617 m s. n. m.); las vistas de la ciudad desde este lugar son inmejorables. En torno al santuario se ha desarrollado un complejo de ocio para todos los públicos al que se puede acceder en teleférico o en coche (existen varios aparcamientos gratuitos).

Santuario de la Penha

Se trata de un espacio natural en el que practicar distintas actividades como circuitos de BTT, minigolf, tren turístico o rutas de senderismo. Existen opciones de alojamiento que van desde el cámping hasta el hotel; la zona cuenta también con varios establecimientos de restauración.

El teleférico y el tren turístico son dos servicios muy recomendables si viajas con niños. Los precios del teleférico son los siguientes:

Ida y vueltaSólo ida
Adulto (+12 años)7,5 €4 €
Niños (6-11 años)3,5 €2 €
Niños (0-5 años)GratisGratis

Recorrer el Centro Histórico de Guimarães

Guimarães tiene un casco histórico medieval caracterizado por una trama urbana diversificada, pero con una gran unidad formal en su conjunto que le ha valido la declaración de Patrimonio de la Humanidad. En un paseo por sus calles podemos ver casas nobles del siglo XVI o viviendas comunes del siglo XVII, con dos o tres plantas en función de la calidad de los materiales de construcción empleados. A partir del siglo XVIII los azulejos cobran protagonismo y cubren las fachadas de los edificios, aunque en las casas nobles se mantiene la piedra como material principal.

El centro histórico de Guimarães nos acerca a la evolución del urbanismo en Portugal, íntimamente ligada al desarrollo de su identidad nacional.

Calle de Santa María, en el centro histórico de Guimarães
Vista de la Calle Santa María de Guimarães, un rincón congelado en el tiempo

Plaza de Oliveira y templete del Salado

La Plaza de Oliveira, en el corazón de Guimarães, alberga uno de los monumentos más singulares y fotografiados de la ciudad, el templete gótico que conmemora la batalla del Salado (1340). Está situado a las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de Oliveira, reedificada a finales del siglo XIV en conmemoración de otra batalla, la de Aljubarrota. Originalmente la iglesia formaba parte de un convento; en el claustro, situado a unos metros, puede visitarse el Museo Alberto Sampaio, que alberga una valiosa colección de obras de arte entre las que llaman la atención el gambesón que Juan I de Portugal utilizó en la citada batalla de la Aljubarrota y el tríptico de la Natividad, una delicada pieza de orfebrería fechada entre los siglos XIV y XV.

Durante los meses de primavera y verano la plaza se llena de terrazas en las que disfrutar de la gastronomía local durante el día y de los mejores cócteles por la noche.

Templete gótico de la Plaza de Oliveira (Padrão do Salado)
Padrão do Salado, el templete gótico en la Plaza de Oliveira de Guimarães

Plaza del Toural: aquí nació Portugal

La Plaza del Toural era originalmente un mercado de ganado y otros bienes, de ahí que sea una de las más amplias del centro histórico de Guimarães. Fue reformada por completo en el siglo XIX y se diría que el tiempo se paró justo tras la reforma. En la zona hay cafeterías y comercios tradicionales como la Sombrerería Júpiter, que lleva más de 100 años abierta al público en el mismo local.

Una de las fotografías que no pueden faltar en tu escapada a Guimarães es la del lienzo de muralla que conmemora el nacimiento de Portugal con la leyenda «Aqui nasceu Portugal«.

Plaza del Toural

Iglesia de la Consolación y jardines de la Plaza de Brasil

Construida en el siglo XVIII y de estilo barroco, en el siglo XIX se añadirían sus características torres. La visita al interior de la Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación es gratuita en el siguiente horario: de lunes a sábado de 7:30 a 12:00 y de 15:00 a 17:00, y los domingos de 7:30 a 12:00.

Tanto la iglesia como los jardines de la Plaza de Brasil cuentan con iluminación nocturna, una grata sorpresa cuando sales a cenar por los alrededores. Los jardines están excepcionalmente bien cuidados, algo que ocurre siempre en Portugal y que es obligado mencionar.

Jardines de la Plaza de Brasil e Iglesia de la Consolación

Centro Internacional de las Artes José de Guimarães

El Centro Internacional de las Artes José de Guimarães (CIAJG) es uno de los espacios culturales de referencia en la ciudad. Cuenta con una colección permanente de arte de diferentes épocas y culturas que entra en diálogo con las exposiciones temporales de artistas contemporáneos. Otros espacios en los que acercarse a la cultura local son el Centro Cultural Vila Flor (CCVF), ubicado en un imponente palacio del siglo XVIII, o la Casa de la Memoria de Guimarães (CDMG).

CIAJG - Centro Internacional de las Artes José de Guimarães
Centro Internacional de las Artes José de Guimarães (CIAJG)

Monasterio de Santa Marinha da Costa

El Monasterio de Santa Marinha da Costa, situado a las afueras de Guimarães, fue fundado en el siglo XII por orden de la primera reina de Portugal, Doña Mafalda. Se reconstruyó por completo en el siglo XVI y en la actualidad forma parte de la red de Pousadas de Portugal, una cadena de hoteles con encanto ubicados en edificios históricos similar a Paradores.

Estadio Dom Afonso Henriques

El Estadio Dom Afonso Henriques, con capacidad para unos 30.000 espectadores, alberga los partidos del equipo local, el Vitoria Sport Clube. Su afición está reconocida como una de las más fieles de Portugal, tanto por su apoyo en los partidos en su estadio como por sus masivos desplazamientos cuando el equipo juega fuera.

En el estadio se organizan también festivales de música y conciertos, lo que lo convierte en uno de los espacios de referencia de la vida cultural de la ciudad. Se encuentra situado muy cerca del centro y rodeado por amplias zonas verdes en las que destaca una estatua dedicada al primer rey de Portugal, que da nombre al recinto.

Estadio Dom Afonso Henriques

Comer en Casa Amarela

Guimarães es la capital etnográfica de la cuenca del Duero portuguesa. En su gastronomía es protagonista el bacalao, pero también las sardinas o la merluza. Entre las carnes sobresale la ternera. La repostería es de muy alta calidad. Y cuenta con una excelente carta de vinos tintos, blancos y verdes de la región.

La ciudad cuenta con varios restaurantes que cuidan con mimo la gastronomía típica local y portuguesa. Si he elegido uno en particular, Casa Amarela, es porque a un producto excelente añaden un trato excepcional. En las imágenes podéis ver un plato principal (bacalao al estilo de Casa Amarela con mousse de patata y verduras) y un postre (pasta filo rellena de crema de leche con helado de mandarina), pero no dejéis de probar sus croquetas de bacalao, que no llegaron a la foto.

Todas las fotografías son de N. Gracias.